CAPÍTULO CIENTO TREINTA Y TRES

POV DE ALARIC

Octavio y yo esperamos unos minutos en el bar, mis pies golpeando inquietamente el suelo.

Debería haber esperado esto de la chica, considerando que había sido engañosa desde el principio.

No sabía cómo había logrado lo que acababa de pasar, pero debió haberle dado algo a Aria pa...

Inicia sesión y continúa leyendo