CAPÍTULO CIENTO CINCUENTA Y SEIS

Cuando salió del baño, pensé que me tomaría de inmediato, pero insistió en hablar sobre mis sentimientos.

Pero una vez que eso quedó fuera del camino, de repente me di cuenta del duro bulto bajo mi trasero. Así como de sus manos emprendiendo un lento y tortuoso viaje hacia mi cabello.

—¡Cariño!— g...

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