CAPÍTULO CIENTO SESENTA

Durante las últimas tres semanas, había estado en un capullo de perfección y felicidad.

Alaric estaba todo el tiempo encima de mí, besándome, amándome, follándome, y reafirmando sus palabras de amor y dedicación en cada oportunidad que tenía.

Si alguna vez he estado confundida acerca de sus sentim...

Inicia sesión y continúa leyendo