CAPÍTULO CIENTO SESENTA Y UNO

Caminé por los pasillos de la universidad, mi mente recordando mi primer título y todos los peligros que experimenté entonces.

El primer día fue un desastre y el último también. Los profesores básicamente se habían cansado de mí al final del segundo semestre.

Pero eso me hizo más determinada a dem...

Inicia sesión y continúa leyendo