CAPÍTULO DIECISIETE - Alucinaciones vívidas

Ese sábado, ni siquiera intenté escapar de los planes que mi padre tenía para mí y, aun así, había un coche esperando fuera de mi casa al día siguiente.

—¿Cómo supo dónde vivía? —le pregunté a Mark, nuestro chofer familiar.

—Parece que has olvidado quién es tu padre —respondió con tono cortante.

...

Inicia sesión y continúa leyendo