CAPÍTULO CIENTO SETENTA Y CINCO

Mi estado de ánimo pasó del miedo al shock y luego a la emoción en cuestión de segundos, mis manos se envolvieron alrededor de la mano con la que me agarraba.

Pero entonces me di cuenta de que estaba tan agotado que por eso gruñía de dolor aquí, absorbiendo mi esencia.

Por una vez, realmente me se...

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