CAPÍTULO 18 - La verdad a medias

—¿De qué se trataba todo eso?— solté en cuanto se sentó en la silla—. ¡No puedes simplemente venir a la casa de mis padres y... hacer eso!

Él me sonrió como si estuviera loca. Tal vez lo estaba, nada de esto tenía sentido de todos modos.

—Trabajas para mí y no puedo permitir que te cases con ese i...

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