CAPÍTULO CIENTO OCHENTA Y UNO

—No me malinterpretes, seré el demonio más feliz de todo el universo si ella queda embarazada de mí.

Pero ella se ha negado a dejarme reclamar su alma, así que si alguien se entera de esto, incluso mis propios demonios se volverían en mi contra para llegar a ella.

Una humana embarazada de un feto ...

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