CAPÍTULO CIENTO OCHENTA Y CUATRO

Los orgasmos fueron tan diferentes esta vez, y él hizo ese truco de marcarme una y otra vez hasta que le rogué. ¿Por qué? Ni siquiera podría decirte porque no lo sé. Su pene me volvía loca a veces. El hecho de que ignorara la sangre que se acumulaba en el suelo del baño mientras me follaba hasta hac...

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