CAPÍTULO DOSCIENTOS TRES

Al salir de la pista de aterrizaje y dirigirme hacia el coche que había arreglado en mi camino aquí, me di cuenta de que por primera vez en mucho tiempo, tenía miedo.

Ella no era el tipo de mujer que se dejara seducir o persuadir para hacer algo que no quería hacer. La fuerza estaba fuera de cuesti...

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