CAPÍTULO DOSCIENTOS OCHO

—¿Qué hiciste?—preguntó en el momento en que salió de su coche cuatro horas después.

Había intentado tantas cosas en el tiempo que le tomó llegar y ya era casi medianoche.

—Me negué a firmar el acuerdo con tu padre nuevamente después de que lo quemamos, así que los colgó ahí, y temo que algo está ...

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