CAPÍTULO CUARENTA Y SIETE

Lo que él pidió llegó y era una forma de espagueti que nunca había probado antes.

En el momento en que la comida tocó mi lengua, gemí de placer; era lo mejor que había probado en mi vida.

—¿Tan bueno? —preguntó con una sonrisa maliciosa.

Asentí enfáticamente y estaba a punto de empezar a comer co...

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