CAPÍTULO CUARENTA Y NUEVE

La siguiente semana pasó en un abrir y cerrar de ojos, y cada día que tenía que pasar encerrada en mi habitación del hotel me ponía más nerviosa.

Había conseguido que me trajeran una mini biblioteca para no volverme loca, pero la paranoia de Alaric estaba a punto de hacerme perder la cabeza.

No se...

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