CAPÍTULO CINCUENTA Y OCHO ~ Déjame ir

—¡Mhfm!—grité contra la tela que me habían metido en la boca mientras me llevaban a un lugar desconocido.

¿Qué me pasaba a mí con ser secuestrada a plena luz del día?

Estaba confundida. ¿A quién podría haber enfadado esta vez?

Bueno, a mi familia, por un lado.

La familia de Trent, por otro lado,...

Inicia sesión y continúa leyendo