CAPÍTULO SETENTA Y NUEVE

Cuando le conté a Maggie sobre el viaje, estaba más feliz de lo que la había visto en mucho tiempo.

Para cuando llegó la semana, ya había empacado nuestras maletas, nos había conseguido pijamas a juego y conjuntos de mejores amigas para el aeropuerto, y había planeado un itinerario para todo el via...

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