CAPÍTULO NOVENTA

—¡Mierda!—exclamé y rápidamente lo saqué del pequeño arroyo, solo para descubrir que se había quedado ciego—. ¡Por supuesto!—dije, enojada con todo lo que estaba pasando hoy.

—Lo siento, querida, te conseguiré uno nuevo cuando regresemos, ¿de acuerdo?—dijo Kaiden a mi lado, tratando de animarme.

P...

Inicia sesión y continúa leyendo