Capítulo 13 13

Capítulo 13

El sonido del cerrojo fue más fuerte que un disparo.

Bianca dejó su bolso sobre la cómoda, se quitó los guantes uno por uno y me miró con una calma que me heló los huesos. Ya no había rastro de la novia dulce. Frente a mí estaba otra mujer, de ojos fríos, labios apretados y una sonrisa...

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