Capítulo 19 19

Capitulo 19

El silencio que siguió fue tan denso que pude oír el latido de mi propio corazón. Donnato sostenía el arma con la mano firme, pero la rabia en sus ojos era tan intensa que casi daba miedo mirarlo.

—Vete de aquí —susurró, con una voz que no era humana—. Ahora. Antes de que olvide que ha...

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