Capítulo 22

Pongo los ojos en blanco y acerco el batido hacia mí. Me muerdo las ganas de decir algo sarcástico sobre ella y decido que es mejor no hacerlo. Él no tiene ni una pizca de sentido del humor cuando se trata de la Señorita Pantalones-Almidonados, y yo solo tengo hostilidad cuando hablo de ella.

—Buen...

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