Capítulo 237

Sigo sonriendo mientras me llevan de la mano por el vestíbulo del club hacia la entrada interior. Arrick tiene el teléfono en la oreja y está tratando de localizar a sus amigos, ahora que ya llegamos, casi dos horas más tarde de lo previsto.

Arrick cumplió su promesa de quitarme las bragas después...

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