Capítulo 264

Salgo del baño envuelta en su bata esponjosa, libre de mugre, de olores de ciudad y del caos. Refrescada por la ducha —le dije que necesitaba tomarla sola— me siento menos como en una burbuja irreal. Necesitaba despejar la cabeza para procesar todo esto y, aunque no quería quitarme los ojos de encim...

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