Capítulo 300

Sentada, secándome el cabello después de haber estado una hora remojándome en la tina, miro otra vez mi celular. Pasan de las siete de la noche y él prometió que estaría aquí mucho antes de que me fuera a dormir. Todavía no he tenido noticias y empiezo a ponerme inquieta. Sí, ha llegado de madrugada...

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