Capítulo 312

La ducha no terminó en sexo. Él ni siquiera intentó nada, y yo tampoco. Fue todo un caballero: se colocó detrás de mí, me lavó el pelo y el cuerpo, y me hizo muchísimos mimos.

Estoy demasiado agotada, demasiado desbordada por el cansancio. Todavía quizá en shock, y todo lo de París sigue dando vuel...

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