Capítulo 326

—Eres tan raro. —Aparto su cara cuando se inclina buscando otro beso y me cubro la boca para hacerlo retroceder. No quiero llenarme de lengua y labios cuando todavía puedo saborear las sobras de mi desayuno.

—Lo sé, pero igual me amas, y te sirve como una gran válvula de escape para toda esa furia ...

Inicia sesión y continúa leyendo