Capítulo 346

—Lo siento, señorita Huntsberger, están en una reunión ahora mismo con unos hombres que han venido desde Bélgica, y no puedo interrumpir —dice con un punto de altivez, y mi mal genio se enciende. El entumecimiento da paso a la furia, a una rabia que viene de muy dentro, y estallo de forma irracional...

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