Capítulo 40

He estado caminando durante lo que se siente como horas, saliendo del pueblo y metiéndome en el paisaje, hasta que di la vuelta cuando me di cuenta de que podía seguir deambulando para siempre y no llegar a ninguna parte. Me duelen los pies por los tacones que, estúpidamente, me puse, y el estómago ...

Inicia sesión y continúa leyendo