Capítulo 44

—No, es solo un método que sé que funciona contigo.

Emma deja su taza y se recuesta, lista para escuchar, trayendo una sensación de calma a la mesa. Sonrío a pesar de mí misma y niego con la cabeza hacia ella. Odio que siempre sepa cómo llegar a mí, pero me alegra que lo haga.

—¿Qué quieres que di...

Inicia sesión y continúa leyendo