Capítulo 444

—Tú tampoco te ves nada mal. Seguro que haríamos que Batman y Robin se murieran de envidia.

Ella suelta una risita suave, devolviéndome el cumplido, gira un poco la cara y atrae mi mirada hacia su cuello descubierto y sus hombros cremosos, tan cerca y demasiado tentadores. Necesito controlarme en s...

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