Capítulo 448

Salimos a la calle y el portero, sujetando la puerta para nosotros, señala el taxi amarillo que espera pacientemente en la acera, el mismo que le pedí que tuviera listo. La guío hacia la puerta para abrírsela, incapaz de resistirme a sacarle de la boca la paleta justo cuando se sube y metérmela en l...

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