Capítulo 487

—No me toques. No me vuelvas a tocar jamás, ¿me oíste?—me grita con una furia viscosa; el dolor desnudo a la vista mientras las lágrimas le caen a raudales por la cara, con una expresión que me parte el alma en dos porque es exactamente la misma que tenía la noche en que destrocé su corazón y la rec...

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