Capítulo 52

—Ya me ha dado tres nalgadas. Seguro me ha dejado marcas permanentes —mi tonito de chisme infantil solo hace que ella suspire.

—¿Por qué mis hijos adultos se comportan como si tuvieran diez años cada vez que vuelven a esta casa? ¿Cómo logran funcionar en el mundo real? —suspira y nos mira a sus dos...

Inicia sesión y continúa leyendo