Capítulo 187

La luz de la tarde se filtraba a través de las ventanas del solárium mientras Anya y yo estábamos rodeadas de montones y montones de cartulina, cintas doradas y suministros de caligrafía. Habíamos comenzado a trabajar en las invitaciones; Anya quería hacerlas ella misma, tanto para ahorrar dinero co...

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