Capítulo 30

Alexander

—Estás por todo internet —dijo Gabriel, deslizando su teléfono por mi escritorio—. La feliz pareja almorzando.

No necesitaba mirar las fotos. Lo había vivido hace apenas unas horas. Ella me había dado un pepinillo con su tenedor—un pepinillo—y tuve que comérmelo solo para apaciguar a los...

Inicia sesión y continúa leyendo