Capítulo 41

La luz del sol se filtraba a través de las cortinas, calentando mi rostro y sacándome de un sueño profundo. Parpadeé adormilada, tomándome un momento para darme cuenta de que estaba en la cama, arropada bajo las cobijas y todavía con el vestido negro de la noche anterior.

No tenía ningún recuerdo d...

Inicia sesión y continúa leyendo