Capítulo 98

El día del picnic amaneció brillante y claro, con la brisa justa para que el calor del verano no fuera insoportable.

Me encontraba en la entrada del picnic, donde había un gran arco con un cartel de bienvenida, con la mano descansando sobre el pequeño bulto que ahora sobresalía debajo del vestido a...

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