Capítulo 158 158. ¿Un premio

Rescate

—Así, princesa. Así. Joder.

Las manos de Elliot se deslizan por mi cabello y me sujetan con una fuerza que me deja las rodillas flojas.

—Métetelo más profundo en tu boquita dulce —ordena, y yo abro bien, dándole acceso para que me use como le dé la gana.

Mi lobo loco no pierde ni un segu...

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