Capítulo 52 52. Los ataques

Ronan

Recorro con la mirada a la multitud.

—No sé qué se viene —admito—. Pero sí sé esto: vamos a necesitar lobos que estén listos para aguantar una tormenta.

Las palabras se asientan hondo.

—Esta semana —digo—, ustedes deciden. Quédense… y planten cara con nosotros. O váyanse… y mantengan a sus...

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