Capítulo 54 54. No estoy solo

Aria

Barric tiene razón.

Odio que la tenga… pero la tiene.

La verdad se me asienta pesada en el pecho mientras estoy de pie en medio del campo de entrenamiento, con los músculos ya protestando por el calentamiento que Barric insistió en llamar “ligero”. Me arden los pulmones, mi pulso todavía no ...

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