Capítulo 75 75. Tormenta

Aria

La lluvia me resbala por la piel en un aguacero espontáneo.

Un segundo, el bosque está apenas húmedo y pesado con la promesa de una tormenta; al siguiente, caen gotas frías a cántaros que atraviesan el dosel de los árboles, empapan mi camiseta y convierten el suelo bajo mis botas en una pista ...

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