Día uno

POV de Astrid

Volvimos a reunirnos alrededor de la mesa del comedor, pero esta vez… el silencio se sentía más pesado.

No del tipo cómodo.

Del tipo que se te sienta en el pecho y se niega a moverse.

Golpeteé suavemente la mesa con las uñas, el sonido lo bastante afilado como para cortar los pensa...

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