Misión del primer día, finalizada.

Tercera persona

El primer día… se sintió casi insultante.

Después de todo —la tensión, las teorías, las acusaciones afiladas lanzadas de un lado a otro de la mesa—, uno esperaría algo.

Un desliz.

Un error.

Una mirada sospechosa.

Pero no.

El mundo siguió como si no hubiera pasado nada...

Inicia sesión y continúa leyendo