Capítulo 75

Emily escuchó esas palabras y sintió que las yemas de sus dedos se curvaban ligeramente. La brisa nocturna traía la esencia húmeda del río, alborotando los mechones sueltos de cabello alrededor de sus sienes.

Levantó la mano para alisarlos hacia atrás, mirando las sombras que las farolas proyectaba...

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