Capítulo 97:

Sin embargo, al segundo siguiente, Wayne frunció el ceño y dijo con severidad:

—Ya que estás aquí, date prisa y entra. ¿Qué crees que estás haciendo, ahí parada como un ciervo encandilado?

La burbuja de fantasía estalló por completo, dejando atrás solo la cruel realidad.

Emily reprimió la tristez...

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