Ganando tiempo

El doctor Bianchi terminó de guardar su estetoscopio, observando el termómetro con una mueca de extrañeza. Los signos vitales de Isabella eran estables y la supuesta fiebre no cuadraba con la claridad de sus ojos, a pesar de la palidez que la niña se había esforzado en mantener. Lorenzo y Emily agua...

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