Escapando de New York

El silencio de la madrugada en la Toscana era absoluto, roto únicamente por el crujir de las hojas bajo los pies de Pietro y Benedetta, quienes se movían como fantasmas por los pasillos de servicio. La situación había llegado a un punto de no retorno; el aire en la mansión se sentía envenenado y amb...

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