Derribando las máscaras

La noche neoyorquina, con su manto de luces de neón y su estruendo incesante, parecía burlarse de la fragilidad de los secretos. Mientras el viento soplaba gélido entre los rascacielos, los hilos de la traición comenzaban a tensarse hasta el punto de ruptura. En la suite de lujo donde se hospedaba L...

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