El refugio inesperado

El silencio en el departamento de los Anderson era sepulcral, pero la mente de Mariana era un campo de batalla. Tras dejar la mansión de los Foster, el trayecto de regreso había sido una neblina de pensamientos oscuros. Al cruzar el umbral, la rigidez en sus hombros delataba que el shock inicial est...

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