La muerte de mariana

Las mañanas en la Toscana solían ser sinónimo de paz, pero ese día el aire en la mansión De Luca se sentía pesado, cargado con el polvo de la tragedia. Isabella removía su desayuno sin apetito, mirando hacia los viñedos con los ojos empañados.

—No dejo de pensar en la familia de Mariana, tía —dijo I...

Inicia sesión y continúa leyendo