El juego del dolor

El estruendo de la música en el hangar de Eric parecía haberse desvanecido para Mariana, dejando únicamente un pitido agudo en sus oídos. El rostro de Nick, antes lleno de una melancolía que ella creía reconocer, ahora se alzaba frente a ella con una frialdad desconocida. Verlo con aquella joven, so...

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