Criaturas de pesadilla

Valerie irrumpió de nuevo por la puerta, con los brazos cargados de gasas, tinturas y viejas pomadas curativas que había logrado rescatar de los gabinetes de medicina en el corredor superior. No se había molestado en pedir permiso—no tenía tiempo. Sus botas dejaron rastros de polvo al entrar en la h...

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